Europa Press ha presentado, en el marco de España en libertad. 50 años, la exposición virtual 'Narradores del cambio', un proyecto que aborda la Transición desde el archivo fotográfico de la agencia y el papel de los medios de comunicación en el proceso.
La iniciativa estará disponible hasta finales de 2026, e irá actualizando y completando su contenido. En mayo se prevé que estén disponibles todos los capítulos que la componen: El fin del régimen (1965-1975); La pluralidad legalizada (1976-1978); Restaurando la democracia (1977-1979); y El cambio que viene (1979-1983).
En el tránsito desde la dictadura hacia la apertura política, la prensa desempeñó una función de mediación esencial. Los primeros años de la Transición fueron también los años en que las redacciones se convirtieron en laboratorios de libertad, espacios donde la urgencia informativa convivía con el deseo de explicar un país nuevo. Relatar el cambio fue, entonces, una forma de participación política.
Las palabras y las imágenes eran también actos de ciudadanía, y hoy este tipo de iniciativas públicas de conmemoración reconoce precisamente aquella contribución silenciosa pero decisiva de los medios al proceso democrático. En ese camino, medios y agencias como Europa Press representaron un esfuerzo sostenido por construir una información rigurosa, plural e independiente. Su archivo visual, testigo de medio siglo de historia, condensa los gestos de la transformación: las primeras elecciones democráticas, las movilizaciones sociales, los rostros de los líderes y los anónimos, los momentos de euforia y los de duelo colectivo.
Cada fotografía contiene una historia y, a la vez, un espejo; en ella se cruzan el instante y la memoria, lo visible y lo que aún buscamos comprender. Revisitar hoy ese archivo supone participar de una mirada colectiva sobre la democracia, en sintonía con las políticas de memoria que invitan a repensar nuestro pasado reciente. La fotografía periodística, más que ilustrar, interpreta. Fija un fragmento del tiempo y lo convierte en relato; selecciona, jerarquiza, propone una lectura del mundo.
Los medios, en tanto que instituciones de memoria, sostienen el diálogo entre presente y pasado. Su tarea, más allá de la inmediatez, consiste en ofrecer contexto, en traducir la complejidad de lo real y en mantener viva la posibilidad de un debate informado. El periodismo cumple así una función cívica: preservar el espacio público de la manipulación y la distorsión, defender el derecho de la ciudadanía a conocer y a comprender. Al vincular la reflexión sobre las imágenes con marcos de conmemoración democrática, se refuerza esta dimensión cívica y se subraya que la memoria no es solo recuerdo, sino también responsabilidad compartida. Medio siglo después, el relato de la democracia española se compone también de esas voces, crónicas e imágenes que permitieron entender el país a medida que se transformaba.
Este proyecto nace de esa conciencia: la de que mirar el archivo mediático es otra forma de leer la historia. Es un homenaje a la información veraz, a la palabra comprometida y a la imagen que, al capturar el tiempo, nos recuerda que toda sociedad libre se construye también sobre su propia memoria, tejida entre la experiencia ciudadana, el trabajo periodístico y las iniciativas que, desde las instituciones, invitan a mantener vivo ese relato común.