Anoche, a las 20.30 horas, un helicóptero sobrevoló los alrededores de la Catedral de Barcelona y lanzó cien mil poemas en torno a la idea de libertad ante unas diez mil personas que se congregaron en la Plaça Nova y la Avinguda de la Catedral. La acción, conocida como Bombardeo de Poemas, es una intervención pública internacional concebida por el colectivo chileno Casagrande, que había recorrido ya nueve ciudades: Santiago de Chile, Dubrovnik, Guernica, Varsovia, Berlín, Londres, Madrid y Rotterdam. Barcelona se convirtió en la décima ciudad intervenida, con la colaboración del Ajuntament de Barcelona.
Una inversión del bombardeo
La intervención propuso una resignificación del espacio aéreo. Como señaló Julio Carrasco, de Casagrande: “Nuestra acción invierte el significado del bombardeo, reemplazando las bombas por poemas. Ese desplazamiento no busca borrar el trauma histórico, sino volver visible la memoria inscrita en el espacio urbano y reactivar la relación emocional de las comunidades con su pasado”. Durante poco más de quince minutos, el cielo se transformó de espacio de violencia en lugar de cultura: los poemas en torno a la libertad cayeron en forma de marcapáginas que el público recogió del suelo y se llevó a casa.
La Plaça Nova y el barrio de la Catedral bajo las bombas
Entre 1937 y 1939, Barcelona recibió 1.903 impactos y más de un millón de kilos de bombas, causando más de 2.700 muertos. La aviación legionaria italiana utilizó el cielo de Barcelona como campo de pruebas de la destrucción sistemática de ciudades civiles. Los bombardeos de marzo de 1938 —los días 16, 17 y 18— causaron entre 875 y 924 víctimas mortales en 41 horas. El barrio de la Catedral fue uno de los más castigados: el 30 de enero de 1938, en la cercana plaza de Sant Felip Neri murieron 42 personas, veinte de ellas niños. Fue sobre este suelo —y bajo este cielo— donde anoche descendieron cien mil poemas.
Cien poetas, dos lenguas, una plaza
Para esta décima edición, Casagrande reunió a cincuenta poetas catalanes y cincuenta poetas chilenos. Los textos —impresos en castellano y en catalán— hicieron referencia a la libertad a través de la memoria, el cuerpo, la resistencia, el exilio o el silencio. La selección siguió criterios de igualdad de género y se centró especialmente en autores menores de 50 años. Los marcapáginas recogidos por el público serán también el material de una publicación posterior que reunirá los textos y las imágenes del evento.
Fotografiìa de Jordi de Temple. Cortesía del Colectivo Casagrande